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Psicología de Omar

Año nuevo, padres nuevos

Año nuevo, padres nuevos

Las navidades, Santa Claus, los Reyes Magos y las hadas, el arbolito de navidad, la noche buena, los regalos. Mucho ajetreo por estos días de fin de año, todos celebramos algo, cada casa una fiesta o al menos un día diferente, con motivos religiosos o por el simple hecho de que otro año termina y uno nuevo comienza. Eso caracteriza a diciembre.

Por lo general, en fin de año, es un momento de reflexiones y balance. Ya desde diciembre anterior teníamos sueños para este año que termina y es el momento de pensar qué logramos de todo lo que esperábamos lograr y qué nos queda pendiente para el próximo. Muchas cosas ocurrieron este año, algunas las deseábamos, otras nos sorprendieron. Fue un año bueno o puede que haya sido malo, pero por lo general esperamos que el próximo sea mejor.

Son muchos los planes que harían realidad la mejoría en la vida futura, una nueva casa, un carro, un viaje, crear una familia, tener más dinero, graduarnos de algo, terminar lo que tenemos pendiente. En fin, una infinidad de razones y metas que, si se logran como queremos, seguro nos proporcionarán mejores condiciones de vida y mayor bienestar.

Meta para el año nuevo: ser mejor padre

A muchos nos sobran sueños y planes por estos tiempos. Nadie necesita sueños prestados o impuestos, cada quien tiene los suyos propios, todos con un fin único: mejorar. Pero a pesar de eso, si bien no me corresponde dictar quimeras, me voy a atrever a proponerle a mis amigos que sumen a sus legítimos sueños el de ser un mejor padre o una mejor madre.

A lo mejor puedo pecar de tonto, yo sé que ese sueño está de alguna manera en todos los que tenemos hijos, pero lo que les propongo es que este fin de año lo estructuremos como un plan para el 2020. Si bien, con todos los artículos que se han publicado en psicologiadeomar.com se ha pretendido eso de manera implícita, ahora lo proponemos explícitamente.

Convertir en plan el sueño se ser buen padre o madre significa, definir metas concretas que permitan la regulación de la conducta, significa llevar a la práctica lo soñado, hacer realidad la utopía. Significa además trazarnos una estrategia a seguir y para ello definir con claridad que se debe mejorar, que conductas no voy a asumir, que me falta y debo incluir y hasta quizás cuanto tiempo voy a dedicar diariamente para lograrlo.

Significa pensar con seriedad en el qué hacer y el qué decir o en el qué no hacer ni decir. Significa averiguar que espera mi hijo de mí y con qué lo pudo sorprender, para que lo que él espera sea superado. Claro que es difícil definir que espera un niño de sus padres, preguntarles puede ayudar pero, en muchos casos no será suficiente, pues muy probablemente el niño no tenga suficiente capacidad de abstracción para delimitar entre los padres que tiene y los padres ideales.

Por tal razón, además de preguntar a los niños sería bueno asumir la misma actitud inquisitiva con nosotros mismos y no se trata de la simple pregunta de cómo me gustaría, debería o podría ser como padre o madre. Le propongo que en este sentido de un paso adelante, que vaya más a la raíz del problema.

Cree su modelo de padre ideal que su hijo necesita

En nuestra psicoterapia de grupo con padres de niños con trastornos, utilizábamos una variación de la técnica participativa nombrada “el clasificado”. Bajo el rótulo de se busca un padre, los participantes de la terapia, de manera individual, elaboraban un modelo ideal del padre que deberían ser. Luego mediante el debate grupal, se estructuraba un modelo colectivo que se imprimía y se regalaba a todos los miembros.

Se me ocurre proponerles a ustedes que, en este mes de diciembre, antes de que termine el año, hagamos todos un ejercicio similar. Este ejercicio contará de siete pasos.

Pasos para elaborar un modelo personal de padre o madre ideal

  • Paso 1: Conmine a su pareja a realizar el ejercicio con usted. Demuéstrele su decisión de ser mejor padre o madre, de su participación depende la objetividad mayor del resultado.
  • Paso 2: Póngase mentalmente, un por un momento, en el lugar de su hijo.
  • Paso 3: Piense, desde esa posición como le gustaría que fuesen su padre y su madre con usted.
  • Paso 4: Reflexione cuidadosamente y escriba. Esto es muy importante, escriba el modelo ideal de padre y en hoja aparte el de madre que usted quisiera tener. Hágalo lo más detalladamente posible.
  • Paso 5: Del resultado que obtenga, intercambie el del sexo opuesto con su pareja, la cual lo hará de igual forma con usted.
  • Paso 6: Integre en una hoja de papel independiente, el resultado de su modelo y el que le facilite su pareja. Construyendo así su modelo de padre.
  • Paso 7: Ponga el modelo construido en un lugar visible de su cuarto (mesita de noche, espejo o en la pared) donde todos los días puedan leerlo y recordar lo que deben hacer.

Hacer este ejercicio conjunto puede ayudarlo a usted y su pareja a hacer más felices a sus hijos. Si no tiene pareja estable, elija de su familia a la persona del sexo opuesto con la que tenga mejor relación afectiva. Esta persona podrá ser de gran ayuda.

Hágalo así, tal como le indico y tendrá como resultante un material básico, muy importante y útil para usted, que orientará y facilitará el cumplimiento sus planes y de los sueños de ser un mejor padre o madre en el 2020. Conviértase además en un promotor del bienestar infantil comentando, en nuestro grupo, los resultados a los que arribó, y sus ideas de lo que significa ser un buen padre o madre.

No se me ocurre mejor regalo para su hijo, ahora que termina el año, que ser un mejor padre o madre. Pasen todos un buen fin de año y sigan con psicologíadeomar.com en el 2020. Muchas felicidades.

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