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Psicología de Omar

Celos entre hermanos, 9 consejos para evitarlos

Celos entre hermanos

La llegada del segundo hijo es un evento importante y feliz para la mayor parte de la familia, pero para el niño resulta algo complejo y pueden aparecer celos entre hermanos. Desde antes del nacimiento, ver crecer el vientre de su madre es una experiencia inigualable, cuántas preguntas, cuántos descubrimientos. Lo más común es que el segundo hijo llegue entre 2 y 5 años posterior al primero.

Desde el mismo inicio del embarazo comienza la preparación material de la familia. Todos los preparativos se centran en el niño que viene. Muchos planes, rutinas, costumbres, quedan truncadas desde el momento mismo de la noticia del advenimiento.

Aparece un tema nuevo y muy recurrente de conversación con el niño:

  • ¿Cómo será tu hermanito o hermanita?
  • ¿Cómo serás tú con él o ella?
  • ¿Qué debes hacer?
  • ¿Qué no puedes hacer?

Todo en la casa gira en función de la nueva criatura. Las personas que visitan preguntan sobre el embarazo, sobre los preparativos, sobre si será niña o niño, ¿cómo será?, ¿a quién se parecerá?

Al fin un día mamá se va de la casa para tener al bebé. Pasados unos largos pocos días ella regresa y viene acompañada por el deseado, querido y esperado hermanito. Durante todo el próximo año mamá no tendrá ni fuerzas ni tiempo para el niño mayor, el pequeño consume toda su atención como el más grande lo hizo una vez.

Todas las personas conocidas, quieren ver al nuevo personaje, todos hablan de él. La cuna hizo falta para el nuevo, por lo que el mayor tuvo que renunciar a ella y a partir de ahora esta no será la única renuncia. Todo tiene que ser compartido, dividido entre dos. Antes todo era para el niño único. Cosas, alimentos, atención, afecto, todo para él. ¿Ahora…? ahora “perdió la silla”. Le toca solo una pequeña parte, porque ahora, todo es para el pequeño.

¿Alguien se pregunta el por qué de los celos entre hermanos?

Al niño mayor se le presenta por parte de la familia la llegada de un hermanito como algo bueno, una ganancia para él. Pero nadie le dice que esta ganancia está asociada a la adaptación a un sentimiento de pérdida. Aunque sea lógico que no se le diga el niño tendrá que enfrentar a ese sentimiento en alguna medida.

Para el que nace es mucho más fácil, ya su hermano estaba cuando él llegó, él no tiene que compartir lo que era de él, solo recibir lo que le corresponde. La madre precisa mucho tiempo para el recién alumbrado, debe estar pendiente de él todo el tiempo, sin embargo, el niño mayor suele estar muy vulnerable, y eso lo hace más carente de afecto y de atención.

¿Quién necesita más?

Es claro, el niño pequeño consume mucho tiempo de atención de su madre. Al recién nacido hay que satisfacerle todas sus necesidades (alimentación, afecto, aseo, protección, estimulación) y para todas necesita asistencia. Sin embargo, aunque más independiente, el niño mayor mantiene todas las necesidades enumeradas y a ellas se suman muchas otras asociadas a la llegada del hermano (comprensión, tolerancia, paciencia, explicaciones, confianza).

¿Qué hacer para evitar que se generen o aumenten los celos entre hermanos?

El niño necesita oír cuanto lo quieren y lo importante que es para su mamá Clic para tuitear
  1. Aumentar la calidad afectiva de la relación. Los momentos en que la madre esté desocupada debe dedicarlos a dar afecto y cariño al niño, debe ser lo más expresiva que pueda. El niño necesita oír cuanto lo quieren y lo importante que es para su mamá.
  2. No usar métodos violentos. El adulto no puede molestarse por las actitudes del niño, debe entender que resulta difícil para él la nueva situación. Debe evitar regaños u otro tipo de métodos violentos por cualquier conducta, especialmente en esta etapa (Ver artículos sobre los métodos educativos violentos y los efectos que estos métodos provocan).
  3. No quitar nada. Muchas posesiones del niño mayor deberán ser heredadas por el menor. Previo a la transición de las posesiones (cuna, ropa, zapatos, juguetes u otros objetos), el niño mayor deberá recibir nuevas cosas, no porque las de él se necesiten para su hermanito sino porque él se las ha ganado y por ser ya un niño grande.
  4. Dar participación al niño. Las cosas viejas, que a consecuencia del crecimiento, quedan en desuso deben ser eliminadas, o algo mejor, incitarlo a regalárselas a su hermano. Es conveniente darle participación al niño en las decisiones de este tipo.
  5. Dar todo al grande. En lo posible, dar todo al niño grande, aparentemente dejar fuera al pequeño, estimulando que sienta pena con él y que quiera que también le den. No es posible compartir lo que no se tiene antes en demasía. Sería recomendable leer el artículo sobre el egoísmo en los niños (pendiente de publicación).
  6. Dar participación en las actividades del pequeño. Se explica por sí solo. Es conveniente que el niño mayor se sienta parte del cuidado y de la atención del pequeño, no deben exagerarse las responsabilidades, ni controlar estrictamente su cumplimiento, lo importante es que se sienta incluido.
  7. Dar autoridad. El niño mayor debe escuchar siempre y tener claro que él es el más grande, el más importante, el más valiente, el más responsable, el más… No tiene necesariamente que hacer algo para que sea de esa manera. Su autoridad y su valor son incondicionales.
  8. Darle la razón siempre. Puede que no esté haciendo lo que se espera de él. No es aconsejable quitarle la razón, es por lo general más eficiente entender su punto de vista y negociar con él la mejor solución.
  9. No olvidar que es un niño. Que ya haya otro niño menor no lo convierte en un adulto. Sigue siendo un niño, necesita afecto de todos, paciencia, comprensión, tiempo. Debe seguir siendo tratado como lo que es, solo un niño.

Si a pesar de estas recomendaciones se albergan celos entre hermanos sería conveniente buscar ayuda especializada (Psicología, Psiquiatría infantil, Pediatría o Neuropediatría).

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