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Psicología de Omar

Cómo comunicarle al niño el divorcio de los padres

Comunicarle al niño el divorcio de los padres

Los niños, independientemente de las causas que genera la separación de los padres, por lo general están adaptados a la dinámica de relaciones de la familia, aun cuando esta no sea gratificante para uno de los miembros o para ambos. Por tal motivo, los hijos en raras ocasiones esperan o desean una separación.

Muchos niños incluso llegan a temer de manera especial la posible ruptura de la relación conyugal e incluso a la menor discordancia entre los padres, indagan con ellos si se van a separar. Tal indagación va acompañada por lo general de claras evidencias de miedo, tristeza o preocupación.

¿Por qué es necesario poner en conocimiento del niño la separación de sus padres?

Claro está que lo mejor es no tener que dar malas noticias al niño, pero la vida se impone y los niños necesitan saber, lo necesitan en tanto:

Es una decisión en la cual él no ha tomado parte, y me estoy refiriendo, cuando los padres han actuado de manera responsable. Los niños no tienen que estar en conocimiento de las intimidades de pareja de sus padres, deben estar al margen de ellas, tanto más cuando existen dificultades que resolver.

Cuando los padres violan este principio de elemental privacidad, dañan de manera importante los sentimientos del niño, le generan dudas, inseguridad, temores y preocupaciones, que no son compatibles con su bienestar y afectan su desarrollo futuro.

La separación lo afecta de manera directa. Si bien el niño no participa en la toma de la decisión, las implicaciones de la misma lo afectan directamente, tanto o más que a los miembros de la pareja. Él, necesariamente tendrá que separarse de uno de los padres y además tendrá que vivenciar todos los estados emocionales que, en ambos genere la ruptura.

Es imposible ocultar lo que ocurre por mucho tiempo. La ruptura implica cambios en la dinámica familiar y en la permanencia en el hogar de al menos uno de los padres, por mucho que se pretenda ocultar, o disimular con explicaciones de dudosa lógica, el niño se percata de que algo no anda bien. Por demás no puede ocultarse la verdad por mucho tiempo, y al final se corre el riesgo de que personas ajenas sean quienes, indebidamente, informen al niño.

Recuerdo un caso de un niño varón de 8 años que la madre me solicitó ayuda para dar comunicarle al niño sobre el divorcio, que ya había ocurrido. Una vez que me quedé a solas con el niño, este me dijo: “Mis papás se divorciaron, ellos creen que yo no me doy cuenta, pero yo lo sé desde hace días”.

Lo necesitan, además, porque el primer paso para la adaptación a cualquier cambio es el conocimiento del suceso que marca la realidad.

¿Cuándo es el momento comunicarle al niño el divorcio de los padres?

Puede parecer que ningún momento es el adecuado para dar malas noticias, y tal vez es así, pero ya vimos lo conveniente de informar al niño. Por tanto, es algo que la pareja tiene que hacer. La decisión se toma primero, se hace firme y solo después se pone en conocimiento al niño. Nunca es de provecho que el niño sepa lo que está pasando sin que se haya materializado aun la ruptura.

Incluso yo me atrevería a proponer que no se le comunicase al niño, hasta tanto no se tenga la seguridad de que la decisión es irreversible, lo cual sería provocar un sufrimiento innecesario al niño. Esto no implica dilatar indefinidamente el momento de la comunicación, lo cual puede ocasionar que el niño se entere por una vía distinta a los padres.

¿Qué decir al niño sobre la separación de los padres?

Es importante que la comunicación con el niño, sea efectiva, que no dé lugar a dudas, de lo que ha ocurrido, está ocurriendo en el momento en que se comunica y de lo que ocurrirá en el futuro. En ese sentido la información tiene que ser suficientemente detallada, sobre todo en lo referente a los cambios que se producirán como resultante de la separación y que lo afectan a él.

Sin embargo, debe ser general, con omisión de detalles, sobre los pormenores que provocan el divorcio. No es necesario ni conveniente, para justificar la separación, dañar la imagen que tiene el niño del padre o de la madre.

Deben evitarse palabras como: se pelearon, no se quieren, abandonó, dejó, u otras similares que pueden tener una interpretación compleja. Recomendamos que se diga: decidieron vivir separados, lo cual permite la construcción sobre nuevas bases de una buena relación de otro tipo.

Debe hacerse explícito que la nueva situación no implica perdida para el niño: sigue siendo tu mamá o tu papá, te sigue queriendo igual, no estamos bravos, los dos padres son buenos, etc. Así mismo se debe dejar claro que nada de lo sucedido es por culpa del niño.

¿Quién debe comunicar al niño lo que está ocurriendo?

La comunicación, aun cuando puede ser más difícil, por la necesidad de acuerdo entre ambos, suele ser más conveniente que sea hecha por ambos padres (de ser posible juntos). En caso de que esto no sea producente, debe hacerlo preferentemente quien de los dos tenga una mayor relación afectiva con el niño.

Si por casualidad, la figura de mayor apego no está en condiciones emocionales de comunicarlo, entonces debe ser comunicado por el otro miembro de la pareja. Siempre tratando de hacerlo de la forma más afectiva posible. Por demás debe evacuarse cualquier duda que surja en el niño en el momento de la comunicación o posterior a ella, siempre y cuando no sea referente a las causas de la separación las cuales solo se tratarán de manera global, por ser solo de interés de la pareja.

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¿Cómo explicarle al niño?

Como cualquier mala noticia, se debe evitar los momentos previos al sueño y posterior a las comidas, evitar interrupciones innecesarias en el momento de comunicarlo, así como personas extrañas o ajenas a los implicados. Si la pareja tiene más de un hijo muchas veces es preferible que la comunicación sea con ambos a la vez, a no ser que uno de ellos sea ya adolescente o joven.

En este caso se debe decir primero solo al mayor y solicitar su ayuda con
el hermano por lo cual es conveniente que él esté presente cuando se
converse con el más pequeño.

En cada caso es recomendable tener en cuenta la edad del niño en la definición del qué y el cómo decir. Así mismo, si el niño, es muy susceptible, apegado a los padres, dependiente, especialmente si lo es con respecto al padre conque no va a vivir, hay que tener especial cuidado a la hora de darle información.

Espero de corazón que su hijo no tenga que pasar por esta situación, pero si es inevitable espero que estas orientaciones sirvan de guía para evitar el mayor daño posible. Coméntenos su opinión o haga las preguntas que necesite en el formulario que aparece más abajo.

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