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Psicología de Omar

Cuando mi niño no habla

Niño no habla

El tamaño de la cabeza del niño al nacer es desproporcional con el cuerpo. Una vez que la cabeza atraviesa el canal del parto, el resto es mucho más simple. Durante todo el primer año de vida y la mayor parte del segundo, el crecimiento del cuerpo es acelerado en comparación con la cabeza lo que lleva a mediados del segundo año a una casi perfecta proporción.

Si el desarrollo psicomotor del niño es adecuado, al año debe pronunciar entre 5 y 10 palabras, algunos psicólogos y educadores plantean que entre 10 y 20, pero en mi experiencia la primera opción es la más frecuente. A los dieciocho meses de edad ya tal adquisición puede andar en el orden de las 60 palabras. Estas primeras palabras se adquieren por imitación y se pronuncian casi espontáneamente, en pocos casos asociados a las situaciones u objetos específicos que representan.

La palabra “Papá” en un inicio se dice en presencia de cualquier persona, ya para los 15 meses se dice preferentemente en presencia de cualquier hombre.

Unión del lenguaje y el pensamiento

Hasta los 18 meses el desarrollo del lenguaje y del pensamiento ocurren de manera independiente. A esta edad aparece el eslabón que une ambos procesos. Me refiero al significado o semántica.

El niño al año y medio descubre que las palabras guardan relación con las cosas. La palabra al fin asume su valor simbólico. A partir de ese momento el pensamiento impulsa el desarrollo del lenguaje, lo que provoca un fenómeno conocido como explosión del lenguaje, que ocurre al final del segundo año de vida. De pronto lo entiende todo, y sorprende constantemente a la familia con lo que es capaz de decir.

A los dos años el niño domina entre 1000 y 1500 palabras ya no desconectadas de las cosas, sino que cada una de ellas es símbolo conocido de la realidad. Para tal volumen de aprendizaje la atención, en esta etapa tiene, necesariamente, que ser muy cambiante. El niño tiene que atender a todo, lanzar, morder, tocarlo todo. En esta etapa pasar tiempo tranquilo frente a una pantalla de video es, por esta razón, el peor freno posible a su desarrollo. (ver artículo relacionado sobre el uso de las pantallas de video en los niños)

Inesperadamente el niño, en cuestión de un año ha adquirido y maneja un volumen grande de información que necesita guardar a largo plazo, tal vez este es el impulso necesario para el primer gran crecimiento de la cabeza del niño. Asociado a él aparece la segunda unidad funcional de la corteza cerebral, que integra los lóbulos temporales, parietal, occipital. Que por demás, se encarga del almacenamiento de información a largo plazo, o sea, el desarrollo de la memoria.

Ya a la altura de los tres años el niño domina entre 2000 y 3000 palabras.

¿Pero siempre ocurre así?

El retraso en el desarrollo del lenguaje y el habla

La adquisición del lenguaje no ocurre de igual manera en todos los niños. Con elevada frecuencia las pautas descritas no se cumplen y el niño no se comporta verbalmente como la familia espera. Aun cuando no haya sido visto por ningún especialista (psicólogo, logopeda, psiquiatra, pediatra, o neurólogo), la propia familia se da cuenta de que el niño no se expresa como debería. En estos casos es común escuchar en mi consulta a madres que dicen: “Mi hijo no habla pero entiende todo”.

Las formas más comunes de retardo del lenguaje son

  • Dificultad para la emisión de determinados sonidos o fonemas e inadecuada pronunciación de las palabras en una edad en que se espera que ya pronuncie bien.
  • Lenguaje autónomo. El niño no usa el lenguaje de manera correcta. Se vale de códigos incomprensibles para los extraños, pero con los cuales logra la comunicación con las figuras de apego. Nadie sabe que dijo, pero la mamá lo entiende perfectamente y actúa como traductora.
  • Pobreza del vocabulario. El niño pronuncia pocas palabras, emite sonidos incomprensibles, en ocasiones incluso para la familia.

Causas que provocan el retraso en el desarrollo del lenguaje

  • Factores hereditarios y constitucionales.
  • Factores sociales, relacionales y del entorno que pueden incluir la exposición a pantallas de video y audiovisuales (leer artículo Los niños y las pantallas de video).

Un aspecto importante a determinar es si el retardo del lenguaje afecta el lenguaje expresivo o activo (con el que se habla) o si por el contrario la afectación está focalizada en el lenguaje comprensivo o pasivo (con el que el niño piensa).

La inmensa mayoría de los casos que he atendido en mi consulta presentan una afectación del lenguaje expresivo y mantienen conservado el comprensivo. El niño no habla de manera entendible, pero lo entiende todo, cumple ordenes sencillas acorde a su edad, identifica objetos del entorno que le son familiares. En muchos casos es comun escuchar a los padres decir mi hijo entiende todo pero no habla.

Cuando esto ocurre, se evidencia que, por una parte, la capacidad de percibir los sonidos, de discriminarlos y de procesarlos está intacta. Por otra parte el nivel de comprensión y la inteligencia no muestra importantes afectaciones. Estas premisas garantizan un pronóstico mucho mejor a este retraso que cuando se afecta el lenguaje comprensivo.

¿Qué hacer para evitar atrasos en la adquisición del lenguaje?

A los niños se les debe hablar correctamente evitando diminutivos y palabras inventadas para nombrar objetos comunes. Clic para tuitear
  • Hablar correctamente a los niños evitando diminutivos y palabras inventadas para nombrar objetos comunes.
  • Evitar que el niño pase solo demasiado tiempo.
  • Hablarle mucho al niño, asociar siempre cualquier actividad que se realice con conversaciones afines.
  • Evitar la exposición a pantallas de video y audiovisuales.

Otras recomendaciones cuando el niño no habla

  • Antes de darle cualquier objeto o satisfacer alguna de sus necesidades pronunciar de forma clara y repetidas veces la palabra que lo simboliza.
  • Pedirle al niño que repita las palabras que ha pronunciado mal pronunciándoselas antes de manera adecuada.
  • Y lo que a mi juicio resulta esencial: Retener lo que quiere el niño hasta que pronuncie bien, o al menos que lo diga de una manera mejor. Se trata de crear al niño la necesidad de hablar bien para ser entendido. Si el niño no necesita hablar para que lo entiendan, demorará eternamente en aprender a hablar.
Se debe crear en el niño la necesidad de hablar bien para ser entendido. Si el niño no necesita hablar para que lo entiendan, demorará eternamente en aprender a hablar Clic para tuitear

Si con estas medidas no se nota la mejora del lenguaje en el niño, entonces debe buscar ayuda especializada de Psicología, Logopedia y Foniatría, Psiquiatría infantil, Pediatría o Neuropediatría.

Le sirvieron de ayuda estos consejos? coméntenos sus preocupaciones si su niño no habla y háblenos de su expriencia en el formulario de comentario que aparece debajo.

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