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Psicología de Omar

¿Colecho o dormir solo? dependencia – independencia

Dormir Solo

El ser humano es por naturaleza un ser social, la vida en comunidad está estrechamente vinculada a la condición humana, a su subsistencia y sobrevivencia. Al nacer el bebé y durante varios años, los niños son en extremo indefensos e incapaces de satisfacer por si mismos ninguna de sus necesidades. Es muy frecuente el niño que no quiere dormir solo y actualmente hay muchos padres que duermen con sus hijos (colecho). Lo que resulta en una marcada e inevitable dependencia de los adultos, especialmente de la madre.

De la dependencia a la independencia en el desarrollo infantil

La necesidad del otro no desaparece nunca. Pero en la medida que crece el ser humano se va haciendo más independiente. El bebé, hasta los 7 meses de vida, se da bien con cualquier persona, extiende los brazos para ser cargado con solo pedirle que vaya con esa persona. Sin embargo, a los 8 meses el niño deja de extender los brazos y se niega a ser cargado por personas desconocidas para él. Aparece lo que los psicólogos han llamado la reacción ante el extraño.

Muchas veces esta nueva actitud del bebé desconcierta a los padres. El niño que era hasta ahora muy sociable de pronto no quiere ir con nadie, incluso en algunos casos ni con personas conocidas. Solo aceptan de buen grado los brazos de la madre. Nadie en la familia debe preocuparse, la reacción ante el extraño es propia del desarrollo infantil y por tanto una conducta totalmente normal. Tanto que lo que puede ser preocupante es que esta conducta no aparezca.

Esta resistencia infantil se irá convirtiendo en una conducta organizada que sobrepasará la simple reacción, para dar paso a la conocida como ansiedad de separación. La ansiedad de separación acompañará al niño hasta pasados los 4 o 5 años e irá desapareciendo lentamente entre los 5 o 6 años. Determinando que aun cuando el niño pueda establecer relaciones con nuevas personas no aceptará quedarse solo con ellos.

La ansiedad de separación, a pesar de su nombre, es también una conducta normal que refleja el grado de dependencia que tiene el niño de su ambiente y de sus figuras principales de apego. Sin embargo, en la misma medida que la relación de dependencia del niño se va haciendo más clara y conciente, también se van desarrollando en él los procesos de independencia. Los cuales a la postre serán muy necesarios para la correcta adaptación a nuevos ambientes.

El primer gran paso en la independencia es el dominio de la marcha, el cual debe ocurrir final del primer año de vida, o sea, al cumplir el año.

Le siguen a este logro otros relacionados con la capacidad del niño de valerse por sí mismo: comer solo, dormir solo, vestirse solo, amarrarse o atarse los zapatos y todo un conjunto de pequeños avances que condicionan no depender de los demás. De todos ellos el primero que debe adquirir el niño y que parte desde el momento mismo del nacimiento es el dormir solo.

Dormir solo crea la base de independencia que permite o facilita el desarrollo de todos los demás logros. Sin embargo, a pesar de su meridiana importancia es el menos respetado por la familia.

Con frecuencia cuando papá falta de casa, por separación, o por trabajo e incluso, muchas veces estando papá en casa, el niño se acostumbra dormir con mamá. No es común que el niño se acueste con ellos desde el momento de inicio del sueño, lo más habitual es que se acueste en su cama y ya avanzada la noche se cambie a la cama de los padres.

¿Por qué es importante para el niño dormir solo en su cama?

  • Riesgos de morir asfixiado para el bebé que duerme con sus padres
  • El colecho no es higiénicamente correcto
  • Afecta las relaciones de pareja
  • Desdibuja los límites en la familia
  • Genera dependencia en los niños
A los niños no les hace bien en ningún sentido el hecho de dormir con sus padres. ¡Si usted duerme con su hijo debe dejar de hacerlo ya! Clic para tuitear

Dormir con los hijos provoca: niños inseguros, temerosos, endebles, desobedientes, egocéntricos, irrespetuosos, dependientes, con dificultades para adaptarse a nuevos ambientes y problemas de socialización, entre otras características negativas.

Todos estos peligros se reducen significativamente cuando el niño duerme solo. Esto no implica, necesariamente, dormir en otro cuarto, basta con que duerma en su propia cama, aunque la habitación sea compartida. Rápidamente se hará más independiente y autónomo, se eleva su autoestima, se organiza mejor su comportamiento, entre otras ganancias.

¿A qué edad los niños deben dormir solos?

A los niños no les hace bien, en ningún sentido, ni a ninguna edad, dormir con los padres. ¡Si usted duerme con su hijo debe dejar de hacerlo ya! No importa la edad del niño.

Cómo hacer para que el niño pueda dormir solo

Cambiar esta práctica puede ser, cuando menos, tormentoso. la decisión nunca es tomada por el niño, ni siquiera participa de ella y por lo general le es impuesta contra su voluntad. La actitud de esperar en él es, por tanto, contraria al cambio y se opondrá con todas sus fuerzas y recursos, acorde a su edad y nivel de desarrollo.

Por otro lado, los padres no siempre están ni muy motivados ni muy convencidos, por lo que están en peligro de flaquear ante los reclamos del niño. Muchos padres que duermen con sus hijos disfrutan hacerlo. Lo ven como una forma superior de intimidad y afecto con los niños. Otros no lo ven así, incluso para algunos es una verdadera molestia e impide un adecuado descanso. Pero ¿cómo sacar al niño de la cama una vez que acostumbra a hacerlo?, noches terribles se dibujan ante el menor intento de poner orden.

La familia puede seguir estas indicaciones para lograr que su hijo duerma solo (deben ser cumplidas seguidas, el mismo día que vayan a ser
aplicadas):

  1. El primer paso es ponerse de acuerdo, todos los adultos que viven en la casa, en que es necesario que el niño duerma solo y que ya es el momento de lograrlo, debe evitarse contradicciones en este sentido una vez que se hayan tomado las primeras medidas.
  2. El segundo paso es sacarlo de la cama, para lo cual debe habilitarse una camita o cuna en el mismo cuarto de los padres. La separación entre ambas camas debe ser de unos 20 a 25 cm, para poder, en caso necesario extender el brazo y tocar al niño. Este será un buen comienzo para en el futuro no muy lejano habilitar un cuarto independiente para el niño, si esto fuese posible y deseado por los padres.
  3. Luego de esto, comunicarle al niño o la niña, que ya es grande y que por eso a partir de ahora va a dormir solito. Que esa será su camita a partir de ahora, que va a estar cerquita de mamá pero que no va a dormir más con ella porque ya es un niño grande y los niños grandes tienen que dormir solos. Así mismo se procederá para cambiarlo posteriormente de cuarto, una vez que ya duerma solo en su cama.

Puede que el niño no quiera dormir solo esa primera noche, que llore y reclame cambiarse de cama. Mientras esté llorando es aconsejable que los adultos permanezcan callados.

El bebé o el niño de cualquier edad siempre debe dormir solo en su cuna propia, nunca en la cama con otras personas. Clic para tuitear

Cando el niño deje de llorar la principal figura de apego, ya sea la mamá o el papá, le hablará en tono bajo y amoroso. Dirá que ya es tarde, que todo el mundo está durmiendo, que los abuelitos duermen, los hermanitos están dormidos, los animalitos, perritos, gaticos, el sol, todo lo que se les ocurra, están durmiendo. Puede decirse cualquier otra cosa por el estilo.

Es normal que cuando el niño oiga la voz vuelva a llorar, el adulto vuelve a callar hasta que el llanto ceda, momento en que el adulto volverá a hablarle al niño tal como lo estaba haciendo.

Qué no hacer

Bajo ningún concepto se deben cambiar las condiciones del sueño, NO haga lo siguiente:

  • Encender la luz.
  • Cargar al niño.
  • Mecerlo en el sillón.
  • Darle leche u otro alimento.
  • Jugar con el niño.
  • Levantarse el adulto.

Todo tiene que permanecer invariable. Dejando claro, sin decirlo, que lo único que se puede hacer es dormir. Serán unos días muy difíciles pero, si los padres mantienen estas orientaciones, sin doblegarse a los reclamos del niño, sin maltratarlo, pelearle, castigarlo o recriminarlo, en una semana el niño habrá logrado dar el mayor paso de su vida en el camino de ser una persona independiente: Ser capaz de dormir solo.

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