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Psicología de Omar

Egocentrismo infantil, ser el centro de la atención

Egocentrismo Infantil

En un artículo anterior, una madre, en su comentario en nuestro Grupo PsicologiadeOmar.com de Facebook, preguntó sobre cómo proceder ante una conducta que es bastante frecuente en los niños. Por lo complejo de la respuesta, le prometí que intentaría escribir un artículo sobre el tema. Tal vez para muchas familias sea de utilidad que lo haga, no está de más reflexionar un poco sobre el molesto egocentrismo que algunos niños asumen.

El egocentrismo es el intento desmedido de la persona para ser centro de atención de los demás. Imagino que todos los lectores sepan bien a que me refiero. Aun cuando la forma específica en que los niños intentan llamar la a tención puede ser muy variada, la intencionalidad es la misma, convertirse en centro de atención de la familia, de los adultos o de otros niños.

Esta tendencia en las personas no siempre es negativa de cara a su desarrollo futuro y, en sí misma, es difícil calificar como defecto o virtud. Es difícil explicar cómo pueden ser desempeñadas con calidad determinadas funciones, si a la persona que las desempeña no le gusta llamar la atención. Artistas, maestros, directores, entre otras profesiones se ven favorecidas con una buena dosis de egocentrismo.

Rasgos histéricos y egoísmo vs egocentrismo en el niño

Siempre en la histeria hay un mecanismo subyacente de lograr cosas, imponerse a los demás, hacer su voluntad. Mientras en el egocentrismo, el niño solo pretende, con aumentada frecuencia, llamar la atención en su contexto social. La diferenciación entre egocentrismo e histeria como rasgo en el niño, se complica sobremanera cuando la ganancia, secundaria a la conducta, es precisamente llamar la atención, ser el centro.

Por su parte el egocentrismo puede ser confundido con el egoísmo en el niño y aunque, al igual que en la histeria, el llamar la atención puede estar asociado, ser egoísta rebasa la mera intención de ser el centro. Puede leer el artículo sobre el egoísmo infantil ya publicado en el blog.

Un poco de egocentrismo siempre es normal en los seres humanos y es en extremo estrecha la franja divisoria entre la normalidad y lo que no lo es, en este aspecto como pasa en muchos otros rasgos de las personas.

¿Hasta qué punto es normal ser el centro?

Los criterios de normalidad se establecen atendiendo fundamentalmente a:

  • La edad del niño. En la edad preescolar e inicio de la edad escolar el egocentrismo puede ser normal y propio del desarrollo en los niños, así como también suele serlo en la adolescencia. Pasadas estas edades la intención de llamar la atención debe disminuir por si sola.
  • El sexo. Es socialmente más aceptado en niñas que busquen ser el centro. En varones es menos aceptado y por tanto considerado una conducta normal.
  • Frecuencia. Un poco de egocentrismo es normal y todos los seres humanos en alguna medida lo presentan. La ausencia total de esta característica puede constituir un problema.
  • Repercusión de la conducta. Cuando la intención de llamar la atención el niño la manifiesta a treves de conductas inadecuadas o desacertadas suelen tener mayor carácter de problema.
  • Aceptación social. Si el niño resulta ser simpático se le va a permitir un mayor rango de egocentrismo sin considerarse un problema.
  • La interrupción marcada en relaciones y conversaciones de adultos para robar su protagonismo. Le tapa la boca al adulto, lo golpea para que lo atiendan, se mete en el medio, grita, entre otras manifestaciones.

¿Cuáles son las causas del egocentrismo en el niño?

Las causas del egocentrismo pueden estar en relación con factores biológicos, sociales y psicológicos.

En ocasiones la conducta recuerda a padres u otros miembros de la familia, incluso cuando el niño no conozca a la persona (hijo de padres ausentes u otros familiares que no conviven ni se relacionan con el niño)

Aspectos como el temperamento, el tipo de sistema nervioso, que son heredados, pueden estar de alguna manera relacionados con esta tendencia. En mi consulta con frecuencia escucho expresiones como, “es igualito al padre”, “idéntica a la abuela” o cosas por el estilo.

También la estimulación es un factor social que puede estar en la base de las conductas llamativas de atención en los niños, la incitación constante a demostrar saberes y poderes, así como gratificar las exhibiciones pueden ser considerados factores causales.

Por otro lado, los sentimientos, los conocimientos y la propia experiencia del niño pueden ser otro determinante a tener en cuenta. El niño puede por muchas razones creer que su conducta es adecuada o puede al menos considerarla una conducta eficiente, acorde a sus experiencias. Los sentimientos de falta de afecto pueden también jugar su papel. Lea el artículo sobre el afecto en los niños.

Algunos niños no pueden estar sin llamar la atención, lo hacen contantemente y en cualquier condición, lo cual puede tornarse especialmente molesto, en especial para otros niños que frecuentemente rechazan esa conducta y frecuentemente esto preocupa a los padres. Pero por lo general las solicitudes de ayuda se centran en aquellos niños que llaman la atención con conductas negativas

Formas negativas de llamar la atención

A contiuación menciono algunas formas negativas frecuentes de llamar la atención. Puede darle click para encontrar mas información sobre cada una de ellas en otros artículos ya publicados en el blog.

Recomendaciones la familia si considera que hijo es muy egocéntrico

Por lo general, que un niño tienda habitualmente a ser egocéntrico, más allá de los 7 años, obedece a un rasgo de su personalidad en formación. O sea, ser el centro es parte de su forma de ser, esto complica cualquier intento de modificación, en tanto tratar de cambiarlo es no aceptarlo tal y como es.

Considero mucho más acertado que la familia se preocupe y ocupe en canalizar esos rasgos para que se expresen en conductas positivas, socialmente aceptadas.

Formas positivas de llamar la atención

Algunas formas positivas de llamar la atención en los niños son:

  • Ser cariñosos.
  • Esforzarse por obtener buenos resultados en la escuela.
  • Ser sociable, bondadoso, altruista.
  • Ser comunicativo.
  • Ser presumido en el vestir y en el aseo.

Los rasgos de egocentrismo pueden ser canalizados a través de este tipo de conducta, lo cual puede lograrse con el uso de los métodos educativos adecuados que ya han sido publicados en nuestro blog.

No obstante, igual que digo que es en extremo peligroso intentar eliminar estos rasgos en los niños, también digo que su presencia en el niño no es siempre definitiva. Soy testigo, por mi consulta de muchos años, que con frecuencia, niños que fueron extremadamente egocéntricos, llegada la adolescencia tales rasgos desaparecen por completo, sin que hubiese una justificación para ello. Nada, caprichos del desarrollo humano.

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