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Psicología de Omar

El hijo único

Hijo único

Si bien, no en todas las familias, en muchas de ellas en las últimas décadas, ha ido decreciendo el número de su descendencia. Cada vez son más abundantes las familias muy reducidas, de uno o a lo más dos hijos. Esto ha dado lugar a un fenómeno cada vez más frecuente: el hijo único.

El hijo único es comúnmente una imposición de la solvencia económica. Mi abuelo pensaba que tener muchos hijos significaba tener muchos brazos para trabajar la tierra, ya mi padre veía en la familia demasiado amplia un problema para su mantención. Para muchos jóvenes hoy tener hijos significa afectar su trabajo y su desempeño en la vida, por lo que a lo sumo, tendrán solo uno o dos.

Tal vez estas ideas no sean la causa real, pero lo cierto es que, cada vez es más frecuente que las familias se queden con un solo hijo. Y criar un solo niño, aunque podría parecer mucho más sencillo, mi experiencia me dice que, muy por el contrario, resulta en extremo complicado.

La percepción familiar del hijo único

El hijo único, para los padres, es el más bonito de sus hijos (obvio, no hay otro). Así mismo, es el más inteligente, el más simpático, el más valiente, el mejor educado, el de mejores sentimientos, el que se lo merece todo, y por lo general todos lo dicen.

Al ser el único hijo, por supuesto que los padres tienen razón. También el niño es el más feo, el más bruto, el más torpe, el más antipático, el más cobarde y el más maleducado, me asiste la misma razón de falta de un competidor, pero es entendible que nadie le dice estas cosas.

El hijo único, por demás, puede ser hijo de un hijo único y eso lo pone en una dimensión cualitativamente superior: ser nieto único, con lo cual, la cadeneta de alabanzas puede ser inagotable y no limitarse al ambiente hogareño propio del niño.

¿Cómo son los hijos únicos?

En tanto la autovaloración se forma a partir de la valoración de los demás y esta incide en todas las esferas de la vida del ser humano, los hijos únicos tienen más probabilidades de desarrollar características como:

  • Egocentrismo. Sobre esto ya se publicó un artículo en nuestro blog, el cual recomendamos (puede leerlo aquí: Egocentrismo Infantil, ser el centro de la atención).
  • Poca modestia. En algunos lugares conocido como autosuficiencia, que puede presentarse por resaltar los valores propios frente a los de los demás o por minimizar el valor de otros.
  • Egoísmo o en su defecto altruismo superficial. También es recomendable el artículo ya publicado sobre el egoísmo (puede leerlo aquí ¡No, eso es mío! Egoísmo en los niños de preescolar). Pero puede presentarse un egoísmo enmascarado de altruismo en algunos niños, cuando pretenden con obsequios lograr atención o prebendas de otros niños.
  • Baja tolerancia a frustraciones. Que se explica por sí misma.
  • Dificultades en la socialización. Fundamentalmente rechazo de los demás niños hacia él.

Los niños así, por lo general tienen pobre aceptación en los grupos y sufren por ello. Recuerdo un paciente de 7 años que atendí en psicoterapia de grupo. Era un niño con una inteligencia muy alta y con habilidades increíbles, sin embargo eso no le valía para evitar el rechazo generalizado de los niños de su edad. No olvidaré nunca su sufrimiento en las muchas horas de tratamiento a las que fue sometido, ni el empeño que puso para, felizmente, rebasar estos problemas e integrase al grupo como uno más.

¿Por qué ser hijo único se puede convertir en problema?

La cantidad de afecto, que reciben los niños por ser únicos, a mi juicio no es un inconveniente, el cariño nunca es excesivo ni crea laceraciones. El afecto siempre es bien recibido y promueve el crecimiento personal y el bienestar.

El problema está en el exceso de atenciones y alabanzas desmedidas que, al ser interiorizadas, conforman una autovaloración inadecuada por exceso y como las propiedades psíquicas conforman un sistema, terminan por afectar integralmente la formación de la personalidad.

Si tiene alguna duda basta con que de clic derecho sobre la palabra único en un documento Word y se sorprenderá con los sinónimos que le serán mostrados.

Vuelvo a aclarar, no todos los niños que son hijos únicos desarrollan similares características, que las desarrolle o no depende de muchos factores, pero de cualquier modo la probabilidad de afectaciones de este tipo en ellos es mucho mayor.

Factores que pueden incidir en la aparición de tales características

Pueden ser agrupados en:

  • Actitudes de los padres. No todos los padres de hijos únicos asumen actitudes similares, algunos padres, aun teniendo un solo hijo, mantienen una relación normal con el niño.
  • Características individuales del niño. Algunos niños, gracias a sus sistemas nerviosos, sus características heredadas, su temperamento, pueden ser más resistentes a los efectos del medio.
  • Características del contexto. (micro-medio familiar y social). En una familia extendida en la que convivan primos u otros niños los efectos pueden ser menores, también en barrios, donde exista mucha comunicación entre varias familias, puede minimizarse el efecto.

¿Hijo único o hermanos?, posible solución

Con el nacimiento de un hermano el peligro de afectaciones disminuye considerablemente y puede incluso desaparecer por completo. La llegada del segundo hijo, aumenta las tareas, hay un nuevo niño que atender, lo cual lleva tiempo y dedicación y automáticamente el niño mayor deja de acaparar todas las atenciones, alabanzas y elogios, los cuales comienzan a ser compartidos.

Los celos, que en ocasiones aparecen en los niños al nacer un hermanito, precisamente responden, a mi criterio, a los efectos que venía teniendo ser hijo único y su intensidad estará en relación con las afectaciones que ser único venían provocando. Lea el artículo sobre los celos entre hermanos, ya publicado en el blog.

La concepción del segundo hijo no debe ser muy distante de la del primogénito, en la medida en que el niño crece sin hermanos, el nacimiento de uno deja de ser solución.

Por eso, la primera y seguramente mejor recomendación, es no quedarse con un solo hijo, hacerlo puede ser incluso una actitud egoísta, en tanto sería privar al niño de la experiencia de tener un hermano. Por ley de la vida, los padres se irán primero y el hijo quedará condenado a estar solo, no es igual saber que se tiene un hermano.

Claro que esta, que para mí es la mejor recomendación, puede no ser válida para algunas familias. Puede que por razones de salud de la madre no sea recomendable que nazca un nuevo niño. Puede también que razones económicas, de espacio, de edad de los padres u otras, desaconsejen tener un segundo hijo. No se desanime por eso, si tener un segundo hijo no es opción, siempre hay cosas que se pueden hacer.

Recomendaciones para evitar los efectos negativos de ser hijo único

  • Controle la cantidad de elogios y alabanzas que le propina a su hijo. La inmensa mayoría de los elogios de los padres son por conductas normales que en nada se diferencian de otro niño de su edad. Disminuir las alabanzas exageradas puede hacerse sin detrimento del cariño que se profesa.
  • Haga que su niño comparta cada cosa. Que no pase un día sin la oportunidad de compartir (sus juguetes, alimentos, golosinas, etc.), con otros niños o en su defecto con los propios padres u otras personas, y haga efectivo el compartir, o sea, que comparta realmente, no vale lograr la actitud en el niño y decirle que no. Tenga en cuenta mis recomendaciones en el artículo sobre el egoísmo.
  • Socialice al niño con otros niños sin mostrar preferencias. Cree condiciones para que juegue con otros niños y se relacione, no dé siempre la razón al suyo ante las desavenencias que puedan aparecer, analice con ellos cada situación antes de dar razones.
  • Dedique tiempo y atención a su pareja y a otras personas. Toda la atención no debe estar centrada en el niño y él no debe ser priorizado en determinadas situaciones.
  • No permita el colecho ni otorgue derechos que no corresponden al niño. El niño no puede tener o ejercer control sobre los adultos, ni decidir las normas en el hogar. Lea el artículo ya publicado en el blog sobre el colecho.
  • Ensaye un sistema familiar permeable. No es conveniente un sistema hermético, en el que solo sus miembros tengan funciones y significación, sino que se le de valor y se le preste atención a personas que no pertenecen al núcleo estrecho de la familia y que el niño tenga que interactuar y respetar sus opiniones.

El hijo único puede ser un hecho temporal o permanente, pero en ambos casos requiere de una especial atención de la familia para evitar que, la condición de “único”, tenga repercusiones en el niño. Tener un hijo es un inmenso placer y motivo de orgullo, pero en esa misma medida es una alta responsabilidad.

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