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Psicología de Omar

Los juegos sexuales en los niños, causas y consejos a la familia

juegos sexuales en los niños

Los juegos sexuales en los niños es una de las frecuentes preocupaciones que han llevado a muchos padres a mi consulta durante los últimos 30 años y aunque la auto-estimulación perfectamente clasifica dentro de estos, por lo general la búsqueda de ayuda se asocia mayoritariamente a cuando los juegos se realizan con otros niños.

Los juegos sexuales en los niños, constituyen conductas de tocamiento y estimulación sexual variada, van más allá de la simple contemplación o comparación de los genitales. El juego individual, o sea del niño consigo mismo, por lo general lo he visto asociado a niños hipo-estimulados, que pasan mucho tiempo solos y con pobre socialización con otros niños.

Con otros niños, este tipo de juego suele presentarse con bastante frecuencia. Pero al ser típicos de niños en edad escolar, por lo general ya ellos conocen que no son aceptados por la familia y esto lleva a que los realicen más frecuentemente cuando están fuera del alcance de la vista y el control de los adultos.

Asociado tal vez a esta misma razón, por lo general, el niño que promueve el juego sexual lo hace con niños más pequeños que él, y sólo ocasionalmente lo hará con coetáneos.

Causas de los juegos sexuales en los niños

Las causas que llevan al niño a los juegos sexuales son muy variadas y deben ser cuidadosamente exploradas, sobre todo en niños que muestran una tendencia a realizarlos. En general prefiero dividirlas en dos grandes grupos, las causas propias del niño y las ajenas a él.

Causas propias del niño

Se asocian a:

  1. La curiosidad. Saber lo que tiene el otro y compararlo con lo propio. Sobre todo, en un aspecto que para casi todas las culturas es un tabú y que implica una fuerte carga de tensión.
  2. Las sensaciones de placer que provocan, las cuales son cualitativamente diferentes a las que se producen en otras partes del cuerpo.
  3. El misterio y el reto que significan estar haciendo algo prohibido, pero que resulta tremendamente atractivo.
  4. Experimentar en el juego los roles de pareja. El juego es espacio ideal para representar roles de la vida adulta y los roles de pareja forman parte de esos roles que el niño deberá aprender.

Causas ajenas el niño

Las causas ajenas al propio niño son a mi juicio más preocupantes, dentro de ellas pueden encontrarse:

  1. La falta de estimulación, socialización y la soledad. En niños hipo estimulados y con pobre socialización he notado una mayor tendencia a los juegos sexuales.
  2. Ser estimulado por un adulto a realizar los juegos sexuales. En ocasiones algunos adultos, sobre todo con niños varones, le dan instrucciones de cómo comportarse y qué debe hacer sexualmente con las niñas
  3. Ser víctima de abuso sexual. Los niños víctimas de algún tipo de abuso sexual tienen una mayor tendencia a realizar juegos sexuales.
  4. Presión grupal. Aunque no lo he visto con mucha frecuencia, en los grupos de amigos, sobre todo los niños mayores o más experimentados pueden instar a los pequeños a estas actividades.
  5. Presenciar relaciones sexuales entre adultos. La falta de pudor, de privacidad o de cuidado de los adultos del hogar pueden generar que los niños presencien relaciones sexuales que luego intentarán reproducir en el juego.
  6. Consumo de materiales audiovisuales no aptos para la edad. Esto puede incluir novelas series televisivas, películas o otras y su caso extremo es la exposición a la pornografía.

Cosas que deben saber los padres sobre los juegos sexuales en niños

  • La existencia de alguna de las causas ajenas al niño, suelen ser en extremo peligrosas y nocivas para el normal desarrollo del niño.
  • La ocurrencia de juegos sexuales no es expresión de trastornos o aberraciones presentes o futuras. Es, a todas luces, una actividad normal, aun cuando sea poco agradable para los adultos que sus niños se vean involucrados en ellos.
  • Los juegos sexuales son más frecuentes cuando juegan niños de diferentes edades. En tanto los pequeños, con una menor comprensión, pueden ser fácilmente involucrados.
  • Los juegos sexuales por lo general provocan reacción en las familias de los niños implicados, pero estas con frecuencia tienen peor forma cuando ambos niños que participan del juego pertenecen al mismo sexo, en especial si uno de los mismos es más pequeño que el otro. Con un actuar violento la familia puede complicar la situación y convertir en problema lo que no lo es en sí mismo, llegando a poner en riesgo el desarrollo posterior de los niños implicados.

Esto es importante que se tenga en cuenta sobre todo cuando, al menos en mi experiencia, los juegos de este tipo son en extremo más frecuentes entre miembros del mismo sexo que entre sexos opuestos.

Dos elementos pueden determinar lo anterior: que la heterosexualidad es una cualidad de adquisición tardía (alrededor de los 14 años) y que la probabilidad de jugar sin ser observados es mucho mayor cuando juegan niños del mismo sexo.

De cualquier modo, para evitar dudas que con frecuencia presentan los padres de los niños que he atendido, debo señalar que, el juego sexual en la niñez entre niños del mismo sexo no predispone a la homosexualidad ni guarda relación en modo alguno con ella.

El juego sexual en la niñez entre niños del mismo sexo no predispone a la homosexualidad ni guarda relación en modo alguno con ella. Clic para tuitear

La reacción de los adultos

La reacción de los adultos puede ser más nociva que el mismo juego sexual.

En mi larga experiencia con niños he conocido una amplia gama de reacciones de la familia, que van desde quedarse sin saber qué hacer y no atreverse a actuar, hasta reacciones en extremo violentas, que pueden ir contra cualquiera de los niños participantes. Ofensas, regaños fuertes, amenazas, golpizas y castigos prolongados pueden hacerse presente.

Tales manejos pueden provocar una represión de la conducta o por una reacción paradojal puede que la refuercen. De cualquier modo, los efectos de reacciones violentas, tanto a corto, como a mediano y largo plazo, son muy nocivos para el niño, y pueden imprimir carácter de problema a lo que pudo y debió, no haber pasado de un juego inocente.

Recomendaciones a la familia

Recomendaciones para evitar los juegos sexuales en los niños, sobre todo en los casos en que estos se hacen reiterativos

  • Evitar que el niño esté períodos de tiempo largos en soledad. Promover juegos colectivos.
  • Crear espacios de juegos preferiblemente abiertos y con visibilidad alta.
  • Prohibir el consumo de materiales audiovisuales no aptos para menores. Y tener control de lo que pueda ver el niño.
  • Extremar las medidas de privacidad de las parejas adultas en el hogar.

Ante la evidencia de que el niño ha tenido o está realizando juegos sexuales

  • Mantener la ecuanimidad y evitar reacciones emotivas impulsivas o violentas.
  • Explorar sutilmente y con extremos cuidados las posibles causas ajenas al niño que puedan estar incidiendo.
  • Eliminar cualquier causa ajena posible.
  • Utilizar métodos educativos adecuados para el control de la conducta (puede leer el artículo ya publicado Guía para educar bien a los hijos).

Si habiendo aplicado las recomendaciones la tendencia a los juegos sexuales se mantiene alta sería recomendable buscar ayuda especializada, de Psicología, Psiquiatría infantil, Neuropediatría o Pediatría.

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