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Psicología de Omar

Onanismo en los niños: masturbación infantil

Masturbación Infantil

Las experiencias y conductas sexuales fundamentales en los niños son dos: la masturbación u onanismo y los juegos sexuales infantiles. Ambas son conductas normales y típicas del desarrollo, pero no siempre son evaluadas como tal, y cuando se presentan casi invariablemente los padres acuden a ayuda especializada

Pretendo centrarme en este artículo en la primera de las conductas señaladas, la masturbación infantil. Contrario a lo que se cree, esta conducta es bastante frecuente en los niños pequeños y que constituye un gran problema para las familias, las cuales, si bien buscan ayuda, frecuentemente lo hacen cuando ya han actuado y tomado medidas con los niños implicados.

No es que pretenda que las familias no ejerzan el derecho que les corresponde a educar según sus costumbres. Mucho menos que pretenda erigirme en juez de familia, para juzgar sus actuaciones. Pero, ante lo preocupante que resultan estas conductas para ellos, generalmente, se toman decisiones y conductas que muy frecuentemente complican más las situaciones que lo que resuelven.

La masturbación u onanismo

Globalmente conocida y frecuentemente condenada, esta práctica se refiere a la acción de auto procurarse placer sexual, o a procurárselo manualmente a la pareja. Aun cuando en muchas culturas ese derecho se limita al disfrute de los hombres, las mujeres con frecuencia también lo utilizan con idéntica efectividad.

El rechazo a esta conducta no pasa de ser un fenómeno cultural. En sí misma, la masturbación, no representa para nada una aberración sexual o alteración mental, siempre y cuando su práctica sea lo suficientemente privada como para no dañar a personas no implicadas.

¿A qué edad comienza a masturbarse el niño?

La masturbación en los niños frecuentemente tiene comienzos muy tempranos, sobre los 8 meses los niños descubren sus genitales lo cual provoca un aumento de su manipulación que en ocasiones alcanza niveles preocupantes para la familia. Los varones con frecuencia en esos primeros momentos pueden tirar de su pene o escroto de manera insistente y peligrosa por lo que los padres deben estar pendiente.

Con la manipulación reiterativa de los genitales, no demora la percepción de la relación entre la manipulación y el placer que esta proporciona, sensaciones que son cualitativamente diferentes a las de otras partes del cuerpo y que tienen un alto valor placentero. Tal es así, que algunos niños después de los 18 meses no pierden oportunidad de auto estimularse.

Para colmo de preocupaciones de algunos padres, como la biología no entiende de cultura machista y el machismo no entiende de las leyes de la biología, esta conducta es mucho más frecuente en las niñas que en los niños, en edades tempranas del desarrollo, lo cual dispara muchas alarmas, tal vez si ocurre en un niño pueda ser interpretado hasta como una gracia, pero con una niña para muchos es intolerable.

¿Cómo comienza a manifestarse la masturbación infantil?

He conocido muchos casos, a lo largo de mi vida profesional, de niñas que, rondando los dos años de edad, se masturbaban cada vez que tenían oportunidad, incluso más de una vez por día. Y pude presenciar el acto en algunas de ellas, que cerraba con un orgasmo completo. Los padres, al menos los que he ayudado en situaciones de este tipo, no sabían cómo actuar.

También, aunque en menor medida, he conocido niños varones que tienden a esta conducta. Tal vez el hecho de que la masturbación masculina tiene formas de realizarse que implican una conducta aprendida, haga que sea menos percibida.

En ambos casos, tanto en niños como en niñas, es poco frecuente la masturbación por manipulación directa. Por lo común lo hacen mediante el rozamiento con diferentes objetos:

  • En las niñas: fundamentalmente balaustres de cunas o corrales de madera, juguetes o partes de ellos, recipientes, u otros objetos que por su forma lo permitan.
  • En los niños: lo más frecuente es que tiendan al rozamiento de sus genitales contra las personas, fundamentalmente la madre, con lo que logran una completa erección del pene y que dada la situación por lo general es interrumpido por la persona implicada, mucho antes de que se presente el orgasmo. Esta interrupción también puede estar relacionada con menor frecuencia de aparición de la conducta en los niños, al no lograr altos niveles de satisfacción.

¿Qué debe saber la familia sobre estas conductas en los niños?

  • No ofrece peligros a la salud física ni mental de los niños, a no ser los posibles daños físicos ocasionados por el rozamiento con los objetos.
  • No es síntoma de perfecciones sexuales ni actuales ni futuras.
  • No genera afectaciones ni tampoco aumenta la probabilidad del disfrute de la sexualidad en la vida adulta.

De cualquier modo, que los niños muestren como tendencia este tipo de conducta puede y con frecuencia llega a crear un problema para la familia, sobre todo por no ser una conducta aceptada socialmente y porque en edades tan tempranas, por el escaso desarrollo social del individuo, aun no existe pudor y esto hace que el niño no cuide su privacidad en el acto.

Recomendaciones a los padres

¿Qué es adecuado hacer, si en la familia tenemos un niño pequeño con estas tendencias? (NOTA: para los adolescentes solo son válidas las recomendaciones 1 y 3)

  1. Evitar alarmas. Aconsejo actuar con naturalidad, no es recomendable que los adultos se alteren y conviertan en un problema mayor lo que no lo es.
  2. Retirar al niño con afecto y alegría del lugar en que se encuentra. Se trata de interrumpir la conducta en el momento en que sea detectada sin centrar la atención en ella.
  3. Evitar cualquier tipo de regaño o reprimenda. No es para nada recomendable decir que lo que hacía es algo sucio o desagradable.
  4. Evitar dejar el niño solo en el corral, la cuna o lugar de juego. Esto es válido no solo para estas conductas sino también para otras muchas que pueden constituir riesgos para la salud y el desarrollo del niño.
  5. Retirar del alcance y de la vista del niño objetos que hayan sido usados con esos fines. Esto debe realizarse sin que el niño se percate del retiro.
  6. Evitar vestir al niño con ropas extremadamente ceñidas al cuerpo.
  7. No hablar en presencia del niño de la conducta y mucho menos decirle que no debe hacerlo lo cual solo puede reforzar la conducta en estas primeras edades.
  8. Estimular la conducta esperada en momentos como el baño del niño. Celebrando con él y mostrando satisfacción con su conducta de no tocarse los genitales.

La masturbación infantil, que tan tempranamente aparece, en poco tiempo el niño percibe que no es aceptada por los adultos y entonces evitará hacerlo en presencia de ellos. Esta conducta, disminuye sustancialmente entre los 4 y 5 años de edad, para volver a aparecer con la adolescencia.

En muchas ocasiones a los 6 años de edad la masturbación desaparece por completo, en otras el niño reserva sus prácticas para momentos de soledad, por lo que rara vez es percibida por los adultos. A partir de esta edad, más que una masturbación, constituye un juego sexual. Pero de ese tema estaremos hablando en un próximo artículo.

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