Saltar al contenido
Psicología de Omar

Mi niño se orina en la cama, enuresis nocturna

Niño se orina en la cama

El nacimiento de un niño es un acontecimiento único para la familia, a la medida que la fecha de parto se acerca toda la dinámica de la casa gira alrededor de la preparación para el acontecimiento. Atender una nueva vida genera muchas tareas. La madre es insuficiente para resolver todo y después del parto va a necesitar la contribución de los abuelos y demás miembros de la familia disponibles. Solo las tareas relacionadas con la higiene son inagotables, cuando el niño se orina en la cama a toda hora. ¡Cómo hay que lavar!

En la medida en que el niño crece la vida familiar se va reordenando. Todo vuelve a la normalidad, pero el lavado sigue. El niño, aunque desde alrededor del año y medio, el niño ya avisa para orinar durante el día, seguirá mojando la cama todas las noches. Muchos niños se orinan más de una vez durante una misma noche y cada una de ellas la madre se levanta a cambiar la ropa de cama. Una “solución mágica” al problema se encuentra: los pañales o culeros absorbentes. Pasa el tiempo, el niño crece y todo sigue igual, la calma se va perdiendo. El lavado diario agota la paciencia, tener que lavar y bañar al niño antes de ir al trabajo se va haciendo intolerable. Ya el niño está grande y no deja de orinarse.

A los 5 o 6 años, con frecuencia, los niños no han logrado controlar el esfínter vesical, ya para ese tiempo la paciencia está al límite. Las orinas son grandes, en correspondencia con el tamaño del niño y en el invierno mojan también la colcha o edredón. Los pañales y culeros absorbentes ya no son solución ni contienen la preocupación familiar. Es hora de que el niño no se orine más.

¿Deben preocuparse los padres si el niño se orina en la cama despues de los 5 años?

Hay un factor que complica la creación de este hábito, que lo hacen más difícil para los niños. La conducta que se pretende eliminar (orinarse) aparece durante el sueño. El niño no tiene en ese momento control consiente de lo que ocurre. Algunos se despiertan en el acto de orinarse o al sentirse mojados, pero muchos ni siquiera lo sienten. Por lo general los niños que se orinan a edades en que ya no debían hacerlo tiene un sueño muy profundo.

Los niños deben dejarse de orinar en la noche, alrededor de los 5 años, aunque muchos lo hagan con años de antelación. Después de los 5 años ya se considera fuera de lo normal. En algunos lugares y por razones concretas la edad de normalidad se extiende hasta los 7 años. En estas edades limítrofes entre lo normal y lo que no lo es, por lo general los niños son más receptivos a cualquier ayuda para dejarse de orinar y lo logran con mayor facilidad.

Los niños deben dejarse de orinar en la noche alrededor de los 5 años, después de esa edad ya se considera fuera de lo normal Clic para tuitear

Pasados los 7 años, si el niño se orina en la cama, en mi experiencia cuesta muchos esfuerzos lograr formar el hábito de no orinarse. En mi consulta he observado que un número muy pequeño de niños son incapaces de controlar el esfínter en las edades que se espera y no lo logran a pesar de toda la ayuda que se les brinde y del método que se emplee. Sin embargo, lo dejan con relativa facilidad con el inicio de la adolescencia. Lo curioso de estos casos es que, por lo general en varios miembros de la familia ocurrió de forma similar en su niñez. Para ellos lo normal es dejarse de orinar en la adolescencia.

¿Qué es la enuresis nocturna?

La enuresis nocturna es la pérdida involuntaria de orina que sucede durante el sueño. En los niños implica que se orinen de manera habitual, con una frecuencia de al menos una vez por semana. Los episodios ocasionales constituyen una conducta normal durante la niñez. La enuresis puede ser clasificada de dos formas:

  • Enuresis primaria. Se refiere a cuando el niño nunca ha dejado de orinarse por un período mayor de 6 meses.
  • Enuresis secundaria. Cuando aparece asociada a alguna situación o cambio en la vida de un niño que ya no se orinaba con antelación.

Pasado más de 6 meses de resuelta la situación que provocó la enuresis debe ser valorada como primaria, en tanto deja de estar asociada a la causa generadora de ansiedad para convertirse nuevamente en un trastorno de los hábitos. En todos los casos el padecer de enuresis socaba la formación de la autoestima del niño, afecta su bienestar y puede dificultar sus relaciones interpersonales.

La enuresis socaba la formación de la autoestima del niño, afecta su bienestar y puede dificultar sus relaciones interpersonales Clic para tuitear

Recomendaciones si su niño se orina en la cama

Mucho puede hacer la familia por ayudar a los niños a lograr el control de esfínter vesical en la enuresis primaria. En estos casos van mis recomendaciones:

A partir de los 3 años de edad:

  • Usar métodos educativos adecuados para la formación del hábito de no orinarse. La familia debe apoyarse fundamentalmente en el estímulo a la conducta adecuada y la omisión de críticas, (ver artículo sobre los métodos educativos adecuados).
  • Evitar el uso de métodos educativos violentos. No es aconsejable criticar, burlarse o amenazar al niño con hacer pública su conducta, mucho menos pegarle o regañarlo durante el horario de sueño, (ver artículos sobre los métodos educativos violentos y efectos de los métodos educativos violentos).
  • No permitir al niño cambiarse de cama. Algunos niños al sentirse mojados se despiertan y se pasan para la cama de un hermano, la de los padres o la de cualquier otro miembro de la familia. Esta conducta no debe permitirse, el dormir con otros puede actuar como reforzante.
  • No cambiar la ropa de cama durante el sueño. Si el niño se orina debe permanecer mojado. Dejar de orinarse depende en gran medida de la necesidad de hacerlo y esta se relaciona con las incomodidades consecuentes. Si las mismas se eliminan no hay necesidad de dejarse de orinar y por tanto será más difícil conseguirlo.
  • Orinar antes de acostarse. Se refiere fundamentalmente a orinar siempre antes de acostarse. No importa que ya haya ido media hora antes. Lo último que se hace antes de ir a la cama es orinar, si ya lo hizo, que vuelva a hacerlo.
  • Orinar inmediatamente después de despertar. Algunos niños se han orinado al amanecer, por lo que al despertar no tienen deseos y muchas veces cogen el biberón matutino en la propia cama, sin haberse levantado aún. Esto no es adecuado. Independientemente de que se haya orinado o no, lo primero al despertar es ir al baño. No importa que orine poco. Invariablemente debe hacerlo como primera acción matutina.

A partir de los 5 años de edad:

  • Eliminar ingestión de líquidos al menos 2 horas antes de dormir. Resulta llamativo que, aun cuando se pretenda que el niño no se orine, éste inguiera mucho líquido durante la noche en momentos previos al sueño. Esto es contraproducente, contribuye al llenado de la vejiga y a la consiguiente evacuación de líquidos durante el sueño. Siempre que se quiera lograr el control de esfínter este es el primer paso obligatorio y solo debe aplicarse después que el niño haya cumplido los cinco años.

    Muchos padres, y también algunos profesionales, consideran que no debe suspenderse la ingestión de leche antes de acostarse. Esta es la razón que ha llevado a considerar normal orinarse hasta los 7 años. Prolongar dos años el biberón nocturno.

Otras sugerencias que debe considerar antes de intentar que el niño deje de orinarse.

  • No es recomendable forzar el desarrollo, nunca debe insistirse en que el niño no se orine en la cama antes de los 5 años. Aun cuando por sí solos algunos niños pueden dejar de orinarse mucho antes, hasta esta edad es normal hacerlo. Forzarlos antes de los 5 años puede acarrear afectaciones, puede reforzar el problema y puede dificultar hacerlo en el momento adecuado.
  • Evite métodos de que impliquen interrumpir el sueño. En mi experiencia, estos métodos pueden dañar los hábitos adecuados de sueño, aumentar los niveles de excitación del niño durante el día (generando majaderías, intranquilidad, desobediencia, etc.) y no estimula que el niño no orine durante la noche que debe ser el objetivo final.

Es cierto que algunos métodos basados en despertar al niño para que orine una o varias veces durante la noche han sido difundidos y son usados por algunos psicólogos. Si dado el caso fuese necesario emplearlos debe hacerse por orientación de un especialista (psicólogo, psiquiatra infantil, pediatra o neuropediatra) y bajo su supervisión.

Para resolver la situación cuando el niño se orina en la cama, en lo particular prefiero evitar el uso de medicamentos. Especialmente en el tratamiento de la enuresis primaria. La misma está relacionada con la formación de hábitos lo que implica que esta deba ser resuelta mediante la educación.

A %d blogueros les gusta esto: