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Psicología de Omar

La sexualidad en los niños, 5 situaciones comunes

Sexualidad en los niños

Con este artículo, doy inicio a un tema que, para mí, resulta un tanto difícil de abordar en estos espacios: la sexualidad en los niños y no por estar ajeno a mi experiencia profesional. A lo largo de estos más de 30 años atendiendo a niños y a sus familias, en múltiples ocasiones he tenido que lidiar con este tema, pero comprendo que para muchas personas es un tanto complejo, indeseable o al menos desagradable, hablar de ello.

¿Qué es la sexualidad infantil?

Sigmund Freud - Precursor del estudio de la sexualidad en los niños
Sigmund Freud

Fue Sigmund Freud uno de los principales precursores del estudio de la sexualidad humana e infantil, dándole el valor de piedra angular en el desarrollo de la mente y en su comprensión. Sin embargo, corrientes de pensamiento psicológico posteriores muestran posiciones divergentes.

En particular, entiendo por sexualidad aquellas características físicas y psicológicas, rasgos, actitudes y conductas, que distinguen a un individuo como perteneciente a uno u otro sexo. Es claro que los niños desde antes del nacimiento ya poseen características físicas sexuales que con la estimulación y el desarrollo irán conformando para la futura vida adulta las formaciones psicológicas complejas que implican la sexualidad humana.

Aunque existen diferentes concepciones, comprendo la sexualidad como un producto del desarrollo filogenético, o sea del desarrollo de la especie humana y ontogenético, en cada individuo. Parte de características biológicas innatas que constituyen potencialidades para su desarrollo y mediante la estimulación, concebida en el sentido más amplio, el individuo asimila el acervo cultural de género hasta conformar su sexualidad individual.

En cada momento del ciclo vital, el desarrollo de la sexualidad se expresa de manera particular. Cuando hablo de sexualidad en la infancia me refiero a las distintas manifestaciones individuales que expresan el desarrollo sexual alcanzado por el niño en su proceso de aprendizaje y experimentación consigo mismo y con otros niños, hasta ese momento concreto del desarrollo.

Componentes del comportamiento sexual en los niños pequeños

La sexualidad en la infancia y las conductas relacionadas con ella, se consideró por siglos un tabú y solo en los últimos 40 años comienza a ser aceptada como una realidad tangible.

Sin embargo, la sexualidad en los niños existe y ha existido siempre, por encima del bien y del mal, de lo correcto o lo incorrecto, de lo convencional y de lo que no lo es. Su comprensión incluye, entre otros, los siguientes componentes:

  • Componentes culturales: estereotipos, tradiciones, costumbres, creencias, tabúes, mitos.
  • Componentes sociales: sociales en general, grupales, familiares, interpersonales.
  • Componentes biológicos: se incluyen genéticos, hormonales, fisiológicos y otros.
  • Componentes psicológicos: la identidad, la orientación, los gustos, las aspiraciones, las actitudes, la actividad, la experiencia, la conducta, etc.

Aun cuando todos estos factores ameritan quizás un análisis detallado, no es mi intención centrar la atención de la familia en disertaciones sobre temas tan generales y que poco resuelven las preocupaciones que con más frecuencia aparecen en la linda y compleja tarea de educar a los hijos.

Más que eso, pretendo traer a colación algunas situaciones y conductas relacionadas con el desarrollo psicosexual de los niños y con expresiones complejas de su sexualidad, que sí constituyen verdaderas encrucijadas en las que con frecuencia se ve la familia y que, por su especial significación, son desconcertantes para muchos padres.

Me estoy refiriendo básicamente a cinco situaciones, cuál de ellas de mayor valor para la familia.

Identidad de género

Constituye uno de los productos básicos del desarrollo de la sexualidad y su conformación inicia desde los primeros meses de vida, si no desde el propio nacimiento. Su núcleo central se estructura desde la temprana edad de los 18 meses y aunque su desarrollo se consolida durante toda la niñez, su expresión conductual puede ser observada cerca del final del segundo año de vida.

Por lo general ya pasados los dos años los niños se diferencian conductualmente de las niñas, lo cual frecuentemente constituye motivo de orgullo para muchos adultos. Pero no siempre la identificación sexual del niño está en correspondencia con el sexo biológico. Cuando esto ocurre, estamos en presencia del afeminamiento en el niño o la masculinización en la niña.

A lo largo del ejercicio de mi profesión he tenido que lidiar mucho con estas situaciones, y aunque la valoración social ha variado para bien, aun muchos padres buscan ayuda por las profundas preocupaciones que les generan las características y conductas que observan en sus hijos.

Continúe leyendo sobre este tema en el artículo ya publicado: Mi hija es niña y tu hijo es niño, identidad de género en los niños.

La masturbación u onanismo

Es bastante común que, llegada la adolescencia, los muchachos pasen mucho tiempo encerrados en su cuarto o en el baño. Poco demorará esta conducta de encierro en convertirse en obstáculo a las rutinas hogareñas y menos en que los adultos de la familia sospechen a qué es debida.

Frecuentemente en algunas familias aparecen preocupaciones sobre si es correcto, si es sano para el niño, si debe evitarse o prohibirse, si se debe hablar con él niño al respecto o si es mejor fingir que no se dan cuenta. No pocas veces los padres buscan orientación profesional para responder sus interrogantes.

Continúe leyendo sobre este tema en el artículo ya publicado sobre la masturbación infantil.

Los juegos sexuales en niños

Este tipo de actividad puede presentarse desde edades muy tempranas y ser recurrentes durante toda la infancia. Algunos niños muestran una mayor tendencia a ellos, aunque su tolerancia familiar por lo general es bastante baja.

Contradictoriamente, en algunos contextos, sobre todo en el niño, aunque también puede ocurrir con las niñas en menor frecuencia, los adultos estimulan con mayor o menor intención la tendencia a los juegos sexuales, desde antes del cumplir el primer año de vida, el aprendizaje de conductas sexuales. Muchas veces no se piensa que tales aprendizajes conllevarán posteriormente su comprobación en la práctica a través del juego con otros niños.

Continúe leyendo sobre este tema en el artículo ya publicado sobre los juegos sexuales en los niños.

El abuso sexual infantil

El abuso sexual en los niños, constituye para mí una de las situaciones más complejas de abordar por el profundo rechazo que me inspira, que situaciones de este tipo puedan afectar a algún niño. Ojalá que nunca hubiese tenido que conocer de casos como estos, pero lamentablemente no ha sido así.

El abuso sexual en niños es mucho más frecuente de lo que puede cualquier persona esperar. A diferencia de lo que muchos creen, ningún niño está fuera de peligro. Este tipo de maltrato al niño no es privativo de ambientes marginales o de personas sucias y de conocida baja catadura moral.

Personas extrañas no son la principal fuente de peligro y el sexo del niño no es condición protectora. Nadie debe confiarse o despreocuparse pensando que a su hijo esto no le puede pasar.

Hipersexualización

Aunque no me gusta para nada este nombre, por las confusiones que puede generar, con él se ha clasificado un fenómeno que ha estado ocurriendo con los niños en los últimos años, la tendencia realzar los caracteres sexuales mediante el uso de prendas de vestir y atuendos para nada apropiados a la edad de los niños.

No se trata de si resultan bonitos los niños y sobre todo las niñas ataviados de tan llamativa manera, ni de aportar una visión simplista, anticuada y tradicionalista de lo que debe ser. Se trata de las repercusiones que pueden tener tales actitudes de los padres en el desarrollo psicosexual de los niños.

No estoy convencido de que forzar el ritmo de desarrollo, signifique beneficio para el niño, tampoco lo estoy de que convertirlo en un atractivo sexual represente un beneficio. Sobre todo si se tiene en cuenta que esto lo puede hacer más propenso a ser víctima de abuso.

Recomendaciones a la familia

  • Los padres siempre deben tener mente abierta sobre la sexualidad con sus hijos. Pensar que el hijo propio está al margen de que le ocurran situaciones de las descritas no solo puede ser iluso, sino que puede poner a los niños en un riesgo mayor, por las propias conductas, o por la reacción de los adultos desorientados y alarmados.
  • Seguir los próximos artículos que serán publicados. En ellos se expondrá detalladamente los aspectos ya descritos sobre la sexualidad en los niños, sus implicaciones y la conducta que debe seguirse en cada caso.
  • Comentar los artículos en el blog, en la sección de comentarios que aparece más abajo, en la página de Facebook o el grupo. A este autor le interesa intercambiar ideas, experiencias y criterios, con las familias sobre estos temas.
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